Como mantenernos sanos y combatir los virus en nuestro cuerpo


Ser una persona sana es más que solo llevar una dieta equilibrada y realizar deporte constantemente, también tiene relación con el equilibrio emocional, psicológico y social.

Nuestro sistema inmunológico está compuesto por células, proteínas, tejidos y órganos que entre todos conforman la barrera protectora que cuida a nuestro cuerpo de contraer enfermedades provocadas por virus, bacterias y otros agentes tóxicos.

Los cambios de estación, la mala alimentación u otras como el estrés pueden ser factores que debiliten esa barrera, aumentando las posibilidades de contraer alguna enfermedad

Es importante manejar el estrés, los virus de las relaciones desgastantes y el impacto de la adversidad son factores que afectan nuestro cerebro.

La autoestima es nuestro mejor sistema de defensa, disponer de una autoestima fuerte y sana, revierte en nuestra personalidad y en la propia resiliencia.

Algunas recomendaciones para mantener en buen estado tus barreras protectoras o también llamado anticuerpos recomiendan

1. Tomar mucha agua.

Consumir entre 10 y 12 vasos de agua al día estimula el sistema inmunológico porque expulsa las toxinas del cuerpo.

2. Hacer ejercicios de relajación.

Toma mínimo 15 minutos del día para sentarte y hacer ejercicios de respiración profunda: coloca tus manos sobre el abdomen e intenta inflar el estómago como quien infla una pelota; después espira lentamente hasta que salga todo el aire.

3. Activar la circulación.

Al momento de bañarte, alterna agua caliente con agua fría; así estimularás la formación de glóbulos blancos.

4. Comer limón.

Por sus altas concentraciones de Vitamina C, es clave para evitar resfriados. El rocío del limón ayuda a mantener las propiedades de los alimentos y evita su oxidación, lo que facilita la digestión.

5. Estar activo.

No se necesita ir al gimnasio para ejercitarse. Lo importante es evitar el sedentarismo. Aprovechar cualquier momento para caminar, montar bicicleta o trotar estimula la generación de adrenalina y aumenta las defensas.

6. Dormir.

Aprovechar la luz natural es clave para no interrumpir los procesos fisiológicos que se dan durante la noche, así se recupera energía y se aumentan las defensas.

7. Comer Alimentos ricos en vitaminas A, B y E

En los alimentos rojos, en los vegetales verdes y en otros productos, como la zanahoria y la calabaza, podemos encontrar la vitamina A, un componente que ayuda a mejorar la inmunidad de nuestra piel. En cambio la B (B1, B2, B5 Y B12), que sirve para aumentar nuestras defensas, está más presente en legumbres y cereales, además de en lácteos o en determinados pescados. Un efecto que también produce la vitamina E, que podemos encontrar por ejemplo en el aceite de oliva o en los frutos secos.

Son ricos en vitamina E y selenio que estimulan la producción de antioxidantes y favorecen su absorción.

8. Consumir hierro.

Las carnes en general, los huevos y las legumbres aportan hierro, que es vital para que el sistema inmunológico tenga una respuesta oportuna ante enfermedades como la anemia, que debilita las defensas y aumenta el riesgo de virus e infecciones.

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