Mujeres y el Día de San Valentín


Al abrir nuevamente los ojos y mirar hacia el frente, la falda de la colina le impactó con sus colores que resplandecían produciendo una miríada de intensos matices, destacando su hermosura contra el azul profundo del Mar que yacía a ambos lados del Cabo.

Los rayos del Sol, pintaban esa mañana una tela capaz de provocar el celo del más exitoso artista.

La primavera con sus bellas flores había vestido de gala los montes y valles para invitar a los habitantes del lugar a su fiesta milenaria de amor, procreación y vida.

Sin poder resistir la tentación Vavinco se quitó la camisa para luego tenderse en la fresca hierba entremedio de las flores.

Los pétalos de algunas de ellas daban un intenso color amarillo al brillar jubilosas al Sol.

Vavinco tomó unas cuantas acariciando su suave textura.

El tinte natural de las pequeñas flores se adhirió a su piel. Con los dedos llenos de polen dibujó una figura sobre su brazo.

Los tonos cálidos fueron formando sobre su piel, un bello tatuaje.

Luego de varios minutos de entrega total a la exuberante belleza natural del entorno, se sentó sobre el pasto y moviendo la cabeza se rió consigo mismo. Luego cohibido miró alrededor para cerciorarse de su absoluta soledad.

–¡Quería estar seguro de que nadie le había visto actuar tan infantilmente!

-¡Algo en él había cambiado!

–¿Flores? –¿Hierba? –¿Colores?

¡Siempre habían estado alrededor de él!

Pero ahora era algo completamente distinto.

-¡Por primera vez apreciaba su belleza, su perfume! Es que realmente el entorno se había metido fecundo en sus sentidos. Y... –¡Parecía que cada célula de su cuerpo vibraba con un dinamismo nuevo!

¿Qué había alterado su mente fría propia de su naturaleza científica?

En su imaginación se fue formando poco a poco la silueta de una mujer increíblemente bella que opacó toda la belleza del entorno.

¿Entonces?

¿Qué había hecho cambiar su mente?

La pregunta en ese instante no tenía una respuesta cierta y definitiva.

Playas solitarias y pequeñas caletas de exuberante belleza se extendían semi ocultas por las rocas ante la pareja, quienes entrelazaban sus manos, absortos ante la belleza del paisaje.

El joven científico besó a su esposa en los labios y permanecieron así por largo rato amándose intensamente ese 14 de febrero.

Era el día de San Valentín

La brisa del Mar mecía suavemente los cabellos de Irenia, mientras devolvía las caricias de su esposo con creciente deseo.

Era su segunda “luna de miel”, después de haber estado alejados por tanto tiempo debido al trabajo de ambos.

Al retornar a casa, Vavinco abrió la puerta invitando gentilmente a Irenia a su interior.

Al hacerlo la fragancia de los árboles, les acompañó inundando el inmueble.

El embrujo y la quieta serenidad del entorno, les hizo renacer con fuerza, la pasión casi olvidada.

La frescura de la noche quiso en vano detener el torrente de fuego que corría por sus venas.

Se amaron con pasión desenfrenada.

Sus bocas se juntaban una y mil veces dando paso a un intenso amor que los unió con fuerza tal, capaz de engendrar algo más allá de ellos, más allá del tiempo presente.

–En ese instante sintieron que eran ellos el futuro hecho realidad.

...La noche, poco a poco fue cobrando un color azul más claro y las estrellas se despidieron con sus guiños, cada vez menos intensos.

El sueño finalmente apagó sus besos y se quedaron dormidos definitivamente, cuando el sol de la mañana tocó sus cuerpos desnudos.

¡Era el nuevo amanecer de la pareja!

El Destino había comenzado a ejercer sus designios, moviendo las ruedas de sus engranajes. Lentos... ¡Pero seguros!

Irenia lo sabía.

Simplemente lo sabía.

Su intuición de mujer se lo decía.

En tan solo nueve meses, ella sería capaz de realizar una de las maravillas más increíbles del mundo, que tan solo ellas, las mujeres... pueden hacer.

-¡Dar a luz un ser humano!

Vavinco había renacido y seguiría renaciendo, tal vez muchas veces más.

-Gracias a Irenia, su mujer amada

-pensó Vavinco moviendo la cabeza afirmativamente.

Mirando a Irenia con los ojos entre cerrados su pensamiento se tornó profundo al recordar la pregunta que se había hecho los días anteriores.

¿Qué lo había hecho cambiar súbitamente?

¿A que se debía su infantilismo?

Muchas interrogantes comenzaron a acuciar la mente del científico

–¿Sería el nuevo entorno?

-¿Sería el estar de vacaciones?

-¡No! -Definitivamente no -pensó Vavinco seguro en su interior.

-Solo ustedes son capaces de hacernos sentir esto, que estoy sintiendo ahora -se dijo Vavinco para sí, totalmente convencido, pensando en Irenia.

¿Pero sería esa la respuesta?

Vavinco se propuso entonces la difícil tarea, de analizar los secretos tan enigmáticos que ciertamente envuelven a las damas, a partir de las siguientes premisas:

… La feminidad de su esposa y la fuerza increíble y misteriosa que poseen ellas, Las Mujeres, capaces de hacernos sentir los sonidos diferentes, ver los colores... de otro color y en general alterar nuestros sentidos.

… El tremendo dinamismo magnético inserto en el erróneamente llamado “sexo débil” y todos los atributos que la hacen ser a una mujer, una mujer de verdad.

… Aquello que las hace ser madres, inteligentes, intuitivas, súper trabajadoras, compañeras y... no olvidemos...

-Deliciosas amantes.

Al parecer el joven científico, finalmente llegó a descubrir aquel secreto y obtuvo por fin la respuesta. Por eso, desde lo más profundo de su ser, quiso rendir, este silencioso, pero sentido homenaje... a Todas las Mujeres del Mundo, escribiendo sus memorias con tinta indeleble, en el Libro del Destino y la Sapiencia y, cuya síntesis, -hoy he tenido la suerte de relatar a ustedes, -Mujeres bien amadas.

-¡Vavinco, había encontrado finalmente la respuesta tan ansiada!

“Felicidades en el día de

San Valentín. “Con cariño de

Félix Henríquez para todas ustedes”.

F I N

Glosario:

Acuciar: Incitar. Impulsar a hacer

algo inmediatamente.

Cabo: Punta de tierra que sale al

Mar, Extremo.

Caleta: Ensenada. Lugar protegido

de las olas generalmente

rocoso.

Dar a Luz: Muchas de ustedes ya lo

saben y si no, pronto lo

sabrán.

Dinamismo: Energía

Dinamismo Magnético: Que atrae o

produce su propia energía.

Indeleble: Que no se puede borrar

Infantilismo: Actuar como niño o niña

Inserto: Metido dentro de algo o

alguien

Intuitiva: Que sospecha la verdad sin

tener necesidad de pruebas.

Miríada: Un sin fin de cosas. Gran

número de cosas u objetos.

Ej. “Muchas estrellas”

Sapiencia: Inteligencia,

Conocimiento.

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